Saber que una comunidad ha consumido una determinada cantidad de electricidad durante un año aporta información, pero plantea inmediatamente otra pregunta: ¿es mucho o poco para un edificio de esas características?
Comparar consumos entre comunidades puede resultar útil, siempre que se haga teniendo en cuenta las diferencias existentes entre los edificios.
1. Comparar únicamente los kWh puede ser engañoso
Una comunidad de 20 viviendas y otra de 100 difícilmente tendrán las mismas necesidades energéticas.
Por este motivo, comparar exclusivamente el consumo total puede conducir a conclusiones poco representativas.
2. Dos edificios del mismo tamaño tampoco tienen por qué consumir igual
Incluso con un número similar de viviendas pueden existir grandes diferencias.
El número de ascensores, las plantas del edificio, la existencia de garaje, piscina, bombas de agua, ventilación o iluminación exterior condicionan el consumo de cada comunidad.
3. La ocupación también influye
Una comunidad con elevada ocupación durante todo el año puede utilizar sus instalaciones comunes de forma más intensiva que otra con numerosas segundas residencias.
Por ello, el perfil de uso debe formar parte de cualquier comparación energética.
4. Comparar edificios similares aporta más información
Las comparaciones adquieren mayor valor cuando se realizan entre comunidades con características equivalentes.
Agrupar edificios por tamaño, instalaciones y tipo de uso permite obtener referencias mucho más útiles que una media general.
5. Qué debería tener en cuenta una comparación
Para contextualizar correctamente el consumo conviene valorar:
- El número de viviendas.
- El número y tipo de ascensores.
- La existencia de garaje o piscina.
- Los sistemas de bombeo y ventilación.
- El grado de ocupación.
- La antigüedad y eficiencia de las instalaciones.
Cuanto más similares sean las comunidades comparadas, más útil será la referencia obtenida.
Conclusión
Comparar el consumo eléctrico de una comunidad con el de otros edificios puede ayudar a detectar diferencias interesantes, pero la comparación debe realizarse entre inmuebles realmente equivalentes. El contexto permite convertir un simple dato de consumo en información útil para mejorar la gestión energética de la comunidad.
